sábado 14 de abril de 2007

Trabajo...

Hola, lectores.
Sólo quiero comunicaros que el blog no está muerto ni abandonado, lo único que pasa es que no tengo constancia de que nadie entre, y por tanto no me doy demasiada vidilla. Así que por favor, amigos míos, utilizad ese pequeño enlace que reza: "x comentarios. ¡Opina!". Ponedme a caer de un burro si queréis, pero que yo sepa que a alguien le interesa la narrativa corta.

Ahora voy a lo que voy. Aunque hace mucho tiempo que no publico nada, y el archivo del blog es así como poco extenso, sigo trabajando. Actualmente estoy en muchas cosas a la vez, escribiendo más "Historias de la mafia" y también estoy escribiendo sobre guerras de todo tipo: actuales, reales, imaginarias, futuras...
Pero bueno, vale ya de contar secretos proyectos. Como sabréis algunos de vosotros, si os dedicáis a escribir, algunas de estas historias no tienen demasiado futuro y puede que no llegue a terminarlas, pero otras sí. En unos meses (dos, quizá tres; lo siento, pero no tengo tiempo para escribir actualmente) seguramente habré acabado mi próximo capítulo mafioso y, en un futuro podré colgar el avance de una bonita historia completamente aparte.

Gracias por molestaros en leer esta serie de elaboradas excusas (¡es broma!).

domingo 11 de febrero de 2007

Historias de la mafia

Bueno, tras la poco aceptada historia de prueba de este blog por el público, publico ahora (valga la redundancia) algo de más nivel: "Historias de la mafia", una violenta historia que retrata... más o menos... a una mafia siciliana en el Nueva York de 1942, la cual un día comienza a recibir ataques de unos misteriosos enemigos sin un motivo aparente.

Críticas:
"Un relato bien estructurado y ameno, con sorpresa final y un sentido del humor tan inteligente como hemoglobínico".
"Está mu bien".

Este relato ha merecido el 2º premio del I concurso de narrativa corta Oscafriki.

Y aquí van unas imágenes de promoción de la historia, a ver si os animáis :P



Link de descarga

(Necesitas Adobe Acrobat Reader para abrirlo.)

sábado 10 de febrero de 2007

¿Qué está pasando aquí? 2

<--SiLviA-->, en un mensaje en los comentarios de "¿Qué está pasando aquí?" propuso una continuación de dicha historia. Pues bien, ella misma ha escrito un buen comienzo. En contra de su voluntad, lo pongo a continuación:

Por lo menos, según los nativos, debo de llevar aquí 10 años. Me dicen que todo ha sido un sueño, quizas producto de mi imaginación, pero era tan real... El agudo zumbido, la vibración... ¿Y Susana? ¿Qué ha sido de ella? En fin, quizas lo mejor sea creerles y aceptar que fue un sueño. Aún así, en los siguientes 5 meses, que si recuerdo, me fue imposible olvidar la hermosa cara de Susana, quién quizas era mi esposa, quizás el hermoso sueño de un hombre solo.
Durante esos 5 meses busqué respuestas sin exito. Me adapte al desierto y convivía con los nativos felizmente en un pequeño poblado de chozas, hasta que un día aparecío un chico joven pidiendo auxilio. Afirmaba no saber donde estaba ni recordar como había llegado hasta allí. Le tranquilizamos y le llevamos a la choza que yo compartía con 3 nativos más. Trás una larga charla nos explicó que lo último que recordaba era un intenso zumbido insoportable y la extraña sensación de que todo vibraba. ¡No puede ser! ¡Exactamente igual que mis últimos recuerdos! Me asusté y sali corriendo. Quería estar a solas un rato y tratar de encontrar una explicación lógica a todo esto. Si mis recuerdos eran reales, ¿de dónde proceden los zumbidos y los temblores? ¿De quién era la "pata" que pude alcanzar a ver antes de despertar aquí? Cuánto más lo pensaba menos lógica le encontraba. Me dirigí hacía el pozo, muy asustado. Me dolía mucho la cabeza, quizás por el calor o tal vez por el susto que me acababa de dar. Me encontré, en mi paseo hacia ninguna parte, con uno de mis compañeros de choza. Se me quedo mirando aterrorizado y con la cara blanca me dijo: ¿qué le pasa a tu ojo?

viernes 9 de febrero de 2007

¿Qué está pasando aquí?

He aquí mi primer relato (de prueba) para iniciar la actividad del blog. Se titula "¿Qué está pasando aquí?", y (ya lo adelanto, porque si no a la gente no le gusta si no lo entiende) habla de una abducción extraterrestre.

Críticas:
"Es una paranoia"
"No me he enterado de nada"

Llegué cansado a casa. En el periódico un virus había infectado los ordenadores, y el informático tenía día libre. Ese tío es increíble, aunque sea requerido por un tema de vida o muerte, respeta sus días libres a rajatabla. Total, como yo sé algo de ordenadores, ¡pam! para mí el curro de quitar el gusano. Malditos hackers... ¿Para qué querrán hacer esas cosas?

Eran ya casi las dos de la madrugada. Entré en la habitación. Susana ya estaba dormida. Me quedé unos minutos observándola desde la puerta. Su melena dorada, que brillaba con la luz que llegaba del pasillo; sus manos delgadas, sobre mi almohada, donde a esas horas ya debería estar yo con ella, descansando. En fin.

Me dirigí al estudio, para dejar la gabardina y el maletín con los reportajes del fin de semana. Casi había salido ya de él, cuando reparé en una nota sobre la mesa:
"No me encuentro muy bien, así que me iré a la cama. Si vuelves a una hora prudente, acuérdate de poner el lavavajillas. Te quiero. SUSANA."

No era una hora prudente, pero iba a cenar y, ya de paso, lo haría.
Saqué un pedazo de tortilla y lo calenté. Cuando acabé de cenar, ordené toda la vajilla y la metí en el electrodoméstico, que empezó a hacer su ruido monótono de agua. Ya eran las tres.

Fui al dormitorio. Estaba tan cansado que ni me molesté en quitarme nada más que no fueran la corbata, la camisa y los zapatos. Me tumbé sobre las sábanas y le di un beso en la frente a Susana. Me quedé dormido en cuestión de minutos.

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Abrí los ojos sobresaltado. Algo pasaba. Oía un zumbido incesante en mis oídos, muy agudo, que me taladraba la cabeza. Era insoportable. Me levanté de un salto, pero resbalé y caí al suelo. Me di cuenta de lo que lo que me había hecho resbalar era el propio sudor de mis pies, que yo notaba salir a litros por el terror. Otra cosa de la que me di cuenta era que el suelo vibraba. Era la propia vibración del suelo lo que producía ese sonido.
Temblaba como un flan, así que tuve que apoyarme en algunos muebles en la oscuridad. Entré al baño, donde encendí una lamparita que había a mi derecha. Me miré en el espejo, y no pude evitar gritar a pleno pulmón cuando ví que mi ojo izquierdo se movía a toda velocidad en todas direcciones. Miré a la habitación, a ver si Susana había despertado. Pero la cama estaba vacía.

"¿Qué está pasando aquí, Dios mío?", pensé. De repente, vi por el rabillo del ojo un movimiento, así que giré rápidamente la cabeza. Pude ver claramente cómo una extremidad... como de animal abandonaba mi campo visual, huyendo detrás del marco de la puerta.

Salvo por la tenue luz de la lamparita del baño, la oscuridad era casi total fuera de él. Traté de olvidar el zumbido atronador, el suelo vibrante, mi ojo que giraba, y la inexplicable ausencia de Susana. Estaba claro que alguien estaba en el piso, así que salí a la persecución de esa "pata" que había visto. Fue entonces cuando me percaté de que una luz muy clara provenía del estudio.

Avancé por el pasillo hacia el estudio, oyendo solamente mi respiración... y ese zumbido horrible que no me permitía pensar con claridad. Llegué a la puerta del estudio y me asomé, a ver qué pasaba...

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Y desperté aquí, en pleno desierto de África, entre una tribu nómada que dicen haber vivido siempre conmigo. Viajo con ellos, río con ellos, como con ellos...
No recuerdo qué pasó en el estudio de mi piso. Sólo sé que no recuerdo nada, y que por algún motivo que no alcanzo a comprender, me ha sido arrebatada mi vida, de la cual no recuerdo nada mas que una noche, un zumbido, y una luz.
Y una mujer.
Susana.
¿Dónde está?